EL SOLIPSISMO “IM NATÜRLICHEN LÁCHERLICHEN SINNE”

SOL (2)

 

 

 

 

 

 

 

 

El solipsismo escéptico se reduce, pues, a un solipsismo natural. Veamos ahora expresamente éste último. Evidentemente, Husserl no hace expressis verbis la reducción del uno al otro, puesto que no tematizó la problemática ‘natural’ de la critica de la experiencia, si bien podemos encontrar indicios inequívocos en este sentido”.

Sin embargo, el hecho de que para Husserl el solipsismo de la fenomenología trascendental sea aparente (tercer concepto de solipsismo del que trataremos en el parágrafo siguiente) nos indica que el solipsismo escéptico que lo motiva tampoco es verdadero y que, por tanto, se anula a sí mismo.

Su disolución se debe a que es natural, y el solipsismo natural no se puede sostener de un modo legitimo. Nuestra tarea inmediata es probar esta tesis como plenamente husserliana.

Solipsismo natural es aquel “que se basa en la actitud natural”‘^. En esta actitud las cosas son cosas al alcance de todos; son cosas cuyo sentido es el de ser objetos para cualquiera; en la actitud natural hablo un lenguaje inteligible peira los de mi mismo idioma: vivimos en una comunidad. ¿Qué puede significar el solipsismo en esta actitud? O que yo me he quedado sólo porque todos los demás han sido destruidos o por un cataclismo o. Por ejemplo, por una peste que hubiera causado la muerte de todos menos la mía, o, en segundo lugar, que no existo más que yo, siendo todos los demás “meros” fenómenos ilusorios de mi vida consciente.

Esta última posibilidad es enjuiciada por Husserl con las siguientes palabras: “Un solipsismo que dice: sólo existo yo, el ser anímico, todo lo demás es mero fenómeno -es un sinsentido iUnsinrü”, porque “Yo presupone No-yo, cuerpoy cosa, yo en sentido natural es persona”‘^. Como nos dice en otro texto, ser hombre es “ser un hombre”‘*, e.d. ser miembro de una comunidad, es ser social, pues como hombre está de hecho en un contexto familiar (ín einem generativen Zusammenhang) y en una historicidad; mi pasado es histórico, no es meramente pasado sino configurado en comunidad”‘. De ahí que nos diga también en un Manuscrito inédito que al sentido del hombre corresponde tener “un horizonte abierto de otros””‘.

El sentido “hombre” incluye una realidad objetiva, “algo real en el mundo objetivo”; mas la objetividad encierra en sí necesariamente el sentido de “FCir Jedermann”, “para cualquiera”; por eso, yo como hombre tengo en mi horizonte el sentido de otros seres humanos. Mi realidad corporal no es exclusivamente mía, sino que es también “para los otros”; mi cuerpo tiene un exterior al alcance de los demás; mi lenguaje es intersubjetivo; de ahí que pretenderque los otros son meros fenómenos y que sólo yo existo como hombre, es una contradicción, porque seria la destrucción de mi mismo ser hombre.

La segunda alternativa, el que yo “me quede” solo en el mundo o por “una matanza de los hombres y de los animales”‘^ o por una peste universal’* de la que solctmente me salvara yo, es radicalmente distinta; en primer lugar representa una posibilidad fáctica; en segundo lugar, aunque yo me quedara solo, sería un hombre aislado, pero no solipsista: “El único sujeto humano que quedara seguiría siendo un sujeto humano, e.d. el objeto Intersubjetivo que se aprehende y pone como tal”‘^. Ciertamente sería yo un hombre aislado, pero “semejante estar sólo no cambia nada en el sentido natural del mundo de ser experimentable por cualquiera”^”.

El estctr solo -por la reflexión o el enclaustramientoo el quedarse solo -por la peste- no significa en absoluto que “soy” sólo yo. Esta última afirmación es un sinsentido pues afirma lo que niega, de ahí que Husserl llame al solipsismo natural “ridícul(láchertích)^’. En cuemto el solipsismo escéptico se reduce al natural se niega a sí mismo.

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